NO TEMERÉ MAL ALGUNO
- Iglesia Sarón La Hermosa

- 8 jun 2020
- 2 min de lectura
Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Salmo 23:4
Durante estos meses he leído muchos comentarios respecto a la iglesia y la presente pandemia mundial que estamos padeciendo, y he podido notar que algunas personas consideran que el ser cristiano significa ser invulnerable a cualquier virus o enfermedad. Lastimosamente, esto no es cierto y no vamos a encontrar nada parecido a lo largo de toda la Biblia. En ningún momento Dios nos promete u ofrece una vida sin problemas o sin dificultades, por lo contrario, nos advierte y exhorta a estar siempre atentos porque pasaremos muchas aflicciones.

2 Corintios 4:7-18 nos explica claramente como es la vida del cristiano, y pese a sufrir muchas dificultades, no tenemos porque desmayar, ya que “Esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”. Un claro ejemplo Bíblico se encuentra en la vida de Job, un siervo intachable y justo, el cual perdió absolutamente todo lo que tenía y padeció de la peor manera. Pese a estar afrontando el peor momento de su vida dijo: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21) Hermanos, las probabilidades de que nos contagiemos de esta nueva enfermedad son altas, sin embargo debemos confiar en Dios y estar seguros que nuestras vidas reposan en su perfecta voluntad. Pase lo que pase, debemos recordar que vivimos por Él y para Él. Tal como le menciona Romanos 14:8 “Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos”
Dios nunca nos prometió que no iríamos al valle de muerte, pero si prometió acompañarnos.





Comentarios